Existen pensamientos y creencias que pueden generar una alta carga de sufrimiento y desgaste. Existe una voz que tal vez has escuchado en alguna ocasión al estar implicado en un objetivo relevante, cuando estás enfocado en una dirección concreta, cuando deseas resolver un problema o en cualquier circunstancia que sea relevante para ti. ¿Alguna vez te has sentido culpable por creer que no estás haciendo lo suficiente como si hubiese una medida exacta para establecer el nivel de implicación, compromiso y acción que requiere un proceso específico? ¿Cómo dejar de culparte cuando sientes que no haces lo suficiente? En Crearte Coaching te acompañamos con estas reflexiones que pueden inspirarte desde el respeto, la bondad y el autocuidado.
1. El peso diario de la carga mental
Generalmente, la energía personal no se enfoca únicamente en rutinas, responsabilidades y tareas. Muchas personas conviven con la sombra de una carga mental añadida que pone el acento en cuestiones que incluso pueden parecer pequeños detalles y, sin embargo, entran a formar parte de la lista de asuntos pendientes. Por ejemplo, elegir un regalo para una próxima fiesta de cumpleaños, no olvidar fechas relevantes en el calendario, hacer compras de última hora… ¿Cómo cambiar la perspectiva cuando te sientes culpable por creer que no haces lo suficiente? Sencillamente, haces lo que puedes con el tiempo y los recursos limitados de los que dispones como ser humano.
Si sientes que la carga mental ejerce una influencia negativa en tu existencia, busca una hoja de ruta para afrontar el presente desde un ángulo nuevo. Esa carga no desaparecerá en un instante, pero puede aliviarse a través de una planificación más eficaz, mediante la ayuda de personas cercanas, a través del antídoto del sentido del humor, por medio de la práctica de la atención plena…
2. No tengas prisa: disfruta del recorrido
¿Hacer lo suficiente significaría llegar antes a la meta? El tiempo no es la única medida de un proceso de transformación personal. Existen acontecimientos extraordinarios que se producen a nivel interno cuando exploras el camino desde una dimensión integral. ¿Te sientes desorientado, confundido o crees que todavía no has alcanzado tu potencial? Estás haciendo lo que puedes, aquí y ahora.
Querer no siempre significa poder. Por ello, también es esencial recordar que, para profundizar en el camino desde el autoconocimiento, la autonomía y el bienestar, en ocasiones lo más aconsejable es buscar ayuda profesional. Y esa ayuda, según las necesidades de la persona, a veces no se enmarca en un proceso de coaching sino en la psicología.
3. Cómo dejar de culparte cuando sientes que no haces lo suficiente: deja de juzgarte (incluso si alguien te juzga)
Existen situaciones que no se perciben del mismo modo cuando se analizan a nivel externo. Imagina cómo puede cambiar la interpretación de la vivencia de alguien que se está esforzando para lograr una meta y, a pesar de ello, no consigue un resultado deseado. Sin embargo, algunas personas de su entorno cercano le transmiten consejos y mensajes que parecen subrayar, precisamente, esa aparente necesidad de hacer más. En ocasiones, ese hacer más no debe orientarse hacia el objetivo específico, sino hacia el cuidado personal, el descanso y la búsqueda del bienestar.
4. Las circunstancias personales y el entorno influyen en tu realidad inmediata
Tu intención, tus acciones, tus pensamientos, tus emociones, tu comportamiento o tu motivación son factores sobre los que puedes influir. Sin embargo, para tener una comprensión profunda de cómo te sientes en momentos en los que la vulnerabilidad y la fragilidad se intensifican, es esencial que entiendas el impacto que tiene el contexto en un determinado momento. Imagina, por ejemplo, que una persona mayor de 50 años siente que no está haciendo lo suficiente para encontrar trabajo, porque no recibe llamadas para hacer nuevas entrevistas. Pues bien, aunque ser mayor de 50 años no implica pasar por un proceso de este tipo, conviene indicar que el edadismo sí impacta en muchos profesionales que se encuentran en esta etapa vital. El ser humano individual también se encuentra con carencias, estereotipos u obstáculos que forman parte del propio sistema.
5. Cómo dejar de culparte cuando sientes que no haces lo suficiente: mereces que la suerte esté de tu lado
Mereces que la felicidad, la alegría, la amistad, la serenidad, la buena suerte y otros ingredientes valiosos estén de tu lado. Conseguir esos ingredientes es un regalo que no debería estar condicionado por el esfuerzo permanente. En ocasiones, precisamente, aprender a fluir, reducir las expectativas y confiar puede transformar el propio viaje interior. Mereces ser feliz porque ese anhelo interior es inherente a la naturaleza concreta del ser humano. A veces, no se trata de hacer más, sino de actuar con un sentido claro. En ocasiones, no se trata de llenarse de objetivos, sino de desear menos y seleccionar mejor los próximos retos.
¿Cómo dejar de culparte cuando sientes que no haces lo suficiente? Valora incluso aquellas conquistas que parecen más pequeñas en el día a día. Existen acciones, primeros pasos y decisiones que son muy importantes.