Iniciar un proceso de coaching no implica percibir resultados inmediatos, ni siquiera a nivel interno. Con frecuencia, la transformación se materializa de una forma más gradual y las piezas del puzle empiezan a encontrar su lugar. Es esencial emprender un proceso de coaching con información realista y expectativas ajustadas en torno a lo que supone iniciar un viaje de autoconocimiento, implicación y compromiso con el objetivo a alcanzar. Algunas personas sienten, después de varias sesiones, que no parecen evolucionar en la dirección deseada. ¿Qué hacer para mejorar los resultados en un proceso? Coaching: cómo mejorar tu estrategia para lograr el objetivo.

Coherencia entre teoría y práctica: el poder de la acción

Darse cuenta de un aspecto determinado, es decir, ser consciente de una cuestión específica, es un paso relevante. Pero ese paso debe ir acompañado del poder de la acción práctica. Es decir, para avanzar, es preciso tomar decisiones. Y un proceso de coaching ofrece el margen necesario para reorientar el rumbo, buscar alternativas o rectificar algunas cuestiones, si así se desea.

Evita entrar en el bucle de las excusas y busca las soluciones

Podemos llegar a encontrar múltiples argumentos para justificar determinadas realidades. Muchos de esos argumentos tienen una base muy débil cuando se presentan a través de excusas y pretextos. Ideas repetidas que nos alejan de nuestra propia responsabilidad personal. Por el contrario, la búsqueda de soluciones es clave para establecer prioridades, poner en práctica diferentes habilidades y vivir como protagonista. El bucle de las excusas puede alimentarse todavía más a través del miedo o la búsqueda de la seguridad absoluta.

Aprende a partir de la experiencia

La experiencia adquirida a partir de un proceso de coaching, en el que existe una implicación elevada por parte del cliente, amplía el marco de referencia personal. Esa experiencia es clave para percibir con más claridad los errores, los matices, los puntos de inflexión y los aciertos del camino previo. Para evolucionar en un proceso de coaching es aconsejable alejarse de las ideas rígidas en torno a cómo va a evolucionar el proceso. Lo verdaderamente relevante es vivirlo desde la presencia, la intención, la inteligencia emocional, el conocimiento y la búsqueda de un objetivo.

Flexibilidad: ajustar plazos y fechas

Cuando una persona cree que los resultados de un proceso de coaching no son los deseados, puede experimentar frustración. Y es que, tras elegir el objetivo y definir la estrategia a seguir, el plan de acción es un horizonte de motivación. Pero puede ocurrir que la propia experiencia adquirida muestre que es aconsejable hacer algunos ajustes en fechas, plazos y tiempos. Es mejor evitar la impaciencia para agilizar el ritmo desde la prisa. La sensación de urgencia que uno se impone a sí mismo a partir de los “debería” no suele dar frutos positivos durante un proceso que, en realidad, debe ser más consciente.

Mantén la calma para no dejarte guiar por los tiempos de la comparación, el ego o la apariencia. Incluso cuando no se perciben los frutos deseados, cuando el proceso se realiza de forma consciente, los cambios sí se materializan a un nivel profundo en relación con la mentalidad de crecimiento, el compromiso con uno mismo o la confianza.

No esperes al momento perfecto

Es recomendable que seas flexible para hacer algunos ajustes en plazos, tiempos y fechas cuando sea necesario. Sin embargo, no esperes al momento perfecto, no te dejes eclipsar por la búsqueda de las condiciones ideales, para dar el primer paso. Si esperas que llegue el instante en el que te sientas plenamente preparado para lograrlo, quizá siempre encuentres nuevos motivos para posponer una acción. ¿Por qué es recomendable pasar de la teoría a la acción? Porque en la práctica de la experiencia es posible entrar en contacto con la realidad de un modo más directo. Tal vez encuentres una dificultad que no habías previsto, pero también puede suceder que descubras que el camino es más sencillo de lo que habías imaginado en algunos tramos. Los pasos más básicos, aquellas acciones que parecen más sencillas, pueden ser muy relevantes cuando se perciben desde el marco del largo plazo. ¿Quieres mejorar tu estrategia en un proceso de coaching? Alimenta tu compromiso contigo mismo y con aquello que haces durante este día.

Coaching: cómo mejorar tu estrategia para lograr el objetivo, es el tema que tratamos en el nuevo artículo del blog de Crearte. Recuerda que en Crearte te damos la bienvenida no solo al blog, sino también a los eventos que organizamos cada mes con contenido de valor sobre coaching, PNL, desarrollo personal y una amplia variedad de temas. Iniciar un proceso de coaching es un camino apasionante que te ayuda a conectar con tu potencial y tu capacidad de crecimiento. Pero también te permite explorar el campo de posibilidades que tienes a tu disposición cuando observas el mapa con atención.

 

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