Ventajas de hacer un proceso de coaching

La edad no es un factor superficial en nuestra vida. La edad nos hace tomar conciencia del tiempo. Por tanto, crea un contexto existencial.

Y aunque mucho se ha hablado sobre la crisis de los 40, lo cierto es que esta edad aporta una mirada que, en forma de retrospectiva, permite hacer balance del camino recorrido y también, analizar si este camino está alineado con los objetivos personales. Esto no significa de forma necesaria vivir una crisis sino vivir con conciencia, que es muy diferente.

Tener conciencia de que la vida es una aventura que se interioriza de un modo personal. Y aunque no podemos retroceder en el tiempo para modificar ninguna de nuestras acciones del ayer, sí podemos hacer una mejor gestión de los días que estén por delante, empezando por este instante. Tener una vida alineada con las expectativas previas y deseos de realización personal es fundamental. Y es muy posible que una persona cumpla 40 años sin haber cumplido muchas de las metas que tenías previstas.

En ese caso, es necesario hacer un análisis de contexto para analizar el nivel de satisfacción con el presente. Si la puntuación es alta, entonces, es muy saludable alimentar esas ilusiones. Por el contrario, si la frustración interior pesa mucho, incluso sin reconocer la causa, es muy saludable hacer un proceso de coaching, reorientar la dirección y elegir un plan de acción que está en sintonía con un objetivo realista y deseable.

Una de las sensaciones que puede tener una persona al cumplir 40 es lo rápido que pasa el tiempo. Sin embargo, este es un hecho que debemos asumir como inevitable a cualquier edad. Por tanto, intenta poner tu atención en tu propia actitud frente al tiempo. No te dejes arrastrar por la corriente de la prisa o por la inercia de una rutina a la que ya estás tan acostumbrado que la tomas como una segunda naturaleza.

Párate a pensar. Encuentra tiempo para ti. Busca espacio para lo importante, sin poner excusas. Porque con tantas excusas se nos va la vida viviendo a medias.

¿Y por qué un proceso de coaching puede ser tan próspero a nivel personal después de cumplir 40? En ese momento, el cliente tiene una mayor madurez, tiene la sabiduría de la experiencia, tiene más recursos personales. Si estás en esta situación puede que todavía no tengas claro qué quieres pero si ya tienes claro qué es lo que no quieres ya has dado un paso muy importante.

Después de los 40 se tiene más libertad interior y menos miedos que a los 20. Siempre existen excepciones a la norma, es cierto. Sin embargo, generalmente, la escuela de la vida nos da grandes lecciones en la práctica del vivir. Y una persona de 20 no ha tenido la oportunidad de sumar la misma experiencia que alguien de 40.

En ocasiones, soportar una insatisfacción durante mucho tiempo produce un efecto de saturación en el estado de ánimo. Es la sensación de haber llegado a un límite que ya no se quiere superar. Y un proceso de coaching puede ser la respuesta a ese hartazgo personal, un punto de inflexión para marcar un cambio totalmente novedoso en el itinerario vital. Además, es saludable partir de la base de que, los momentos de cambio pueden ser realmente complejos. Por tanto, nos sentimos más motivados en el acompañamiento de un proceso.

Además, conviene no pasar por alto la connotación que tiene la edad en un contexto laboral marcado por la incerdumbre de futuro e incluso, el temor al desempleo tras superar los 50. Este miedo hace que muchas personas se agarren con fuerza a su situación presente. Priorizan el realismo confundido, en muchos casos, con conformismo y resignación. Sin embargo, en un contexto de dificultad económica, también es recomendable poner el punto de atención en esos ejemplos de inspiración personal de personas que arriesgaron y tomaron la iniciativa para crear nuevas oportunidades. No se trata dar saltos al vacío. Por ello, un proceso de coaching, crea un contexto de preparación para gestionar los cambios con recursos realistas.

En Crearte, tu escuela de coaching, te acompañamos en la conquista de tus sueños. Cumplir 40 años debería ser un aliciente para arriesgar por metas personales y profesionales. Y no creer que a esta edad, ya está todo dicho como creen tantas personas de un modo irracional.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…