Es curisoso cómo el paso de un año a otro no tiene una mayor trascendencia en apariencia que el cambio de página en el calendario, sin embargo, a nivel interno todos sentimos que este paso significa mucho más.

Significa que despedimos una etapa de nuestra vida, nos hacemos un poco más mayores y nos adentramos en un horizonte nuevo por descubrir. La felicidad de 2016 puede comenzar desde este mismo instante si comienzas a sembrar semillas que den frutos en la primavera de tu corazón.

En el invierno de la vida, podemos implicarnos en primera persona en la búsqueda de ese horizonte nuevo que nos traiga nuevas oportunidades de aprendizaje. Es muy importante puntualizar que añadir novedades a nuestra vida no significa hacer un cambio drástico en todos nuestros planes sino modificar aquellos hábitos con los que no nos sentimos satisfechos. En Crearte, escuela de coaching y PNL, te contamos cómo ser tu propia luz esta Navidad y siempre:

1. Vivimos con tanta prisa que con frecuencia, nos dejamos arrastrar por la inercia de la corriente sin preguntarnos cuestiones importantes que no debemos hacernos únicamente una vez en la vida: ¿Quién soy?, ¿Quién quiero llegar a ser?, ¿Qué imagen quiero proyectar siendo coherente con mi ser interior?

2. La Navidad tiene una parte frívola, como muestra el consumismo frecuente en este tiempo y una parte emocional profunda. No te quedes atrapado en la superficialidad de este tiempo porque las carencias afectivas y los vacíos del alma no se llenan a partir de los regalos materiales sino a través del cariño. Por tanto, recuerda qué es lo verdaderamente importante en Navidad y traslada esta conclusión al resto del año.

3. El día más importante de tu vida a corto plazo no será el 1 de enero (al menos, no lo será hasta que llegue esa fecha). El día más importante de tu vida, tu marco de referencia de actuación práctica, es hoy. Y si quieres sembrar la semilla de la esperanza en tu vida debes hacer del carpe diem tu máxima aspiración vital.

4. Intenta descansar durante las fiestas de Navidad puesto que después de un año de esfuerzos, trabajo extra y ocupaciones, esta pausa es necesaria para retomar el rumbo de la rutina con una mayor perspectiva de dónde quieres estar. Como alguna vez he comentado en mis artículos, es positivo no posponer los planes de felicidad para mañana, sin embargo, la inteligencia emocional no es una ecuación matemática y también es saludable hacer excepciones a la norma. Considero un signo de higiene mental posponer nuevos objetivos de trabajo hasta una vez pasadas las fiestas de Navidad.

5. Celebrar la Navidad en familia es mucho más que volver a casa en Nochebuena. Es estar presente en el lugar en el que te encuentras. Las personas podemos estar físicamente en un sitio y tener nuestra mente a kilómetros de distancia. ¿Cómo se consigue este propósito de estar presente?

No dando por supuesto que tendremos muchas más navidades que celebrar junto a quienes nos rodean. No considero que sea saludable vivir creyendo que cada día puede ser el último (pienso que hacerlo puede producir grandes dosis de ansiedad y tristeza), sin embargo, de vez en cuando sí es importante pararnos a pensar para no hacer a ciegas planes a largo plazo que no tienen la base sólida del realismo.

6. Durante las fiestas de Navidad, muchas personas pierden una gran energía en quejarse de los defectos de su familia. Si comienzas a darte cuenta de que quedas atrapado en esta dinámica entonces, haz un alto en el camino y cambia el foco: todo cambia cuando tú cambias tu perspectiva. Invierte esta energía en mejorarte a ti mismo ya que no tienes el poder de cambiar a los demás.

7. Dedícate la Navidad como un regalo personal para hacer balance, estar en casa, disfrutar de la lectura, organizar encuentros personales, saborear las recetas típicas de este tiempo y mimarte ya que si vives estas fiestas de este modo, te estarás dando muchas caricias emocionales.

8. No te castigues por esas cosas que no salieron como tú esperabas en 2015. Suelta el lastre de la culpa. Imagina que eres un actor que se enfrenta al reto de interpretar un nuevo personaje en una película. Intenta meterte en la piel de una persona con alta autoestima que se quiere a sí misma de verdad: ¿Cómo te sientes en ese rol? Si no te sientes cómodo, analiza la causa.

9. El cine es un medio de reflexión fantástico para profundizar en las raíces de la felicidad. Actualmente, Richard Gere protagoniza en taquilla Invisibles, una película que da voz a las personas sin hogar, cuya dignidad es infinita. Truman, protagonizada por Ricardo Darín y Javier Cámara es otra historia que me parece interesante porque muestra la realidad de la brevedad de la vida y el valor de la amistad.

10. Luis Rojas Marcos, uno de grandes maestros de la felicidad, comparte en su libro Todo lo que he aprendido sus aprendizajes vitales. En el libro encontrarás «303 ideas para una vida mejor». En una época del año en la que las compras de los regalos aumentan, este libro es un bonito detalle que puedes tener contigo mismo.

Recueda la frase de Regina Brett: «Lo único que importa es que al final hayas amado».

 

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