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La vida, en numerosas ocasiones, se percibe como un camino que avanza hacia el futuro en conexión con el presente. Cuando el proyecto de vida está acompañado por ocupaciones, compromisos y objetivos, puede resultar difícil tomar la decisión consciente de marcar un punto de inflexión en el trayecto. Un descanso prolongado se convierte en una necesidad en numerosas situaciones.

¿Qué ocurre cuando alguien convive con la certeza de saber que no se encuentra en el contexto en el que realmente le gustaría desarrollarse? La insatisfacción no siempre se convierte en un impulso para generar cambios. La inercia de los días, sumada al cansancio que produce una situación difícil, puede hacer que el protagonista siga inmerso en su zona de confort.

El inicio del otoño, habitualmente, está acompañado por nuevos proyectos. Aunque también se repite una misma historia por medio de testimonios diferentes. Después de las vacaciones, algunas personas se reencuentran con una realidad que se aleja de sus expectativas, motivaciones y preferencias. Pensar y sentir: 10 razones para hacer una pausa en el camino de la vida. Es el tema que analizamos en el blog de Crearte Coaching.

1. Explorar otras alternativas

En ocasiones, el trayecto habitual se percibe como el único viable cuando, verdaderamente, existen más posibilidades. A veces, para comenzar otras etapas, es importante encontrar nuevos caminos.

2. Superar creencias limitantes y descubrir oportunidades

Generalmente, quien evita hacer un alto, a pesar de desearlo, escucha creencias limitantes que le hacen poner el foco en aquello que supuestamente puede perder si tomar la decisión de tomarse un tiempo para reflexionar. La experiencia de hacer un proceso de coaching para profundizar en uno mismo, por ejemplo, ayuda a visualizar todo lo positivo que puede ocurrir a partir de entonces.

3. Redescubrir la alegría que existe en el proceso

En ocasiones, el ritmo del día a día está alineado con el cumplimiento de metas y objetivos. ¿Qué ocurre cuando la prisa no te deja disfrutar de la belleza del camino? Esta es una de las razones que puede valorar quien se plantea la posibilidad de salir de su zona de confort.

4. Cerrar un capítulo del pasado con gratitud

Una pausa puede llegar a suponer un punto de inflexión en la existencia. Es habitual que la persona necesite un periodo de transición entre su situación actual y el escenario que quiere alcanzar. La introspección y el conocimiento adquiridos durante un tiempo de reflexión aportan recursos y herramientas para comenzar otro camino.

5. Conectar con tu propio ritmo

Una persona convive con el tiempo porque la propia biografía es temporal. ¿Pero qué ocurre cuando el compás de la existencia no parece estar acompasado con uno mismo? La prisa transmite una sensación de urgencia que puede experimentarse en el estilo de vida actual. Y, sin embargo, el orden de prioridades cambia por completo cuando aquel que necesita tiempo para pensar se concede el regalo de hacer una pausa en su camino.

6. Alinear razón y corazón

Existen distintos momentos de la vida en los que el ser humano llega a experimentar contradicciones que muestran la distancia existente entre el pensar y el sentir. En ocasiones, emociones y sentimientos se silencian con un exceso de actividades. Las decisiones más importantes de la vida no solo pueden interpretarse desde la óptica racional, sino también desde la inteligencia emocional. Quizá una persona necesite hacer una pausa en el camino para escucharse a sí misma.

7. Reestructurar el proyecto de vida

Tener un proyecto de vida es una experiencia positiva. Aunque la hoja de ruta diseñada en el pasado no es inamovible. Una planificación que te hace sentir atrapado en un propósito que no se ajusta a tus expectativas actuales, no proporciona un sentido valioso. Tú cambias y evolucionas en el ámbito personal y profesional. Por ello, las nuevas preferencias, metas y prioridades también deben reflejarse en la actualización de un proyecto que te inspire.

8. Mirar hacia el interior

En ocasiones, quien está inmerso en la responsabilidad de cumplir con una larga lista de tareas se concentra en aspectos que le dejan poco espacio para dirigir su mirada hacia el interior. La realidad cambia cuando el protagonista detiene sus pasos para recordar que su bienestar es lo más relevante.

9. Dejar atrás aquello que no te permite avanzar

Detener el paso no implica estar quiero para siempre. Una pausa puede ofrecerte el contexto para reflexionar en torno al legado del pasado. ¿Qué es aquello que no te deja avanzar en la dirección que quieres recorrer? Es importante que identifiques esos factores.

10. Practicar la libertad interior

Existen muchas excusas que una persona puede encontrar para posponer el momento de hacer un alto en el camino. Por el contrario, la decisión de actuar de forma coherente con el verdadero deseo personal es una determinación de la libertad que se manifiesta en la acción. Algunas personas deciden iniciar un proceso de coaching cuando se encuentran en esa situación.

Pensar y sentir: 10 razones para hacer una pausa en el camino de la vida. En Crearte Coaching te recordamos que el presente es todavía más significativo cuando se vive de forma consciente.

 

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