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Hoy damos la bienvenida a septiembre, uno de mis meses preferidos. Pese a que el verano vaya llegando a su fin, septiembre representa una transición.

Es el paso al otoño, el inicio de la vuelta al cole. Un mes cargado de promesas, buenos propósitos. Una puerta que invita a un nuevo comienzo.

Y como todo comienzo, trae una mezcla de sentimientos. Ilusión ante lo nuevo, nostalgia por lo vivido e incertidumbre hacia lo desconocido. Cultivar tu paciencia durante este mes marcará una gran diferencia en cómo vivirás el último periodo del año.

¿Qué es la Paciencia?

Ser paciente no es sentarse a esperar. Es saber esperar con serenidad.

Como dijo Jon Kabat-Zinn «la paciencia es una forma de sabiduría». Una sabiduría ligada al reconocimiento de que cada cosa necesita su propio tiempo para desarrollarse.

¿Imaginas que plantas una semilla e inmediatamente remueves la tierra para ver si ha comenzado a germinar?, ¿cuál crees que sería el resultado?

Ser paciente es mantener la calma cuando las cosas no son como esperas o percibes que van más despacio de lo que te gustaría. Seguramente se te ocurre algún ejemplo en tu propia vida. A mi se me ocurren muchos. ¿Cuántas cosas quieres forzar?, ¿cuántas te gustaría que fuesen de otro modo? Y, entretanto, perdemos gran parte de la magia que sucede a nuestro alrededor.

La mente tiene a anticiparse una y otra vez a la realidad. Habita en un futuro que aún no existe. Llenamos nuestra vida de prisas, exigencias, listas de tareas. Deseos que generan insatisfacción cuando el día termina y el mañana que anhelas, aún no ha llegado.

Y tener deseos no es malo. Claro que no. Los sueños nos ayudan a crecer, mejorar, evolucionar, crear. Lo que no es bueno es perderte la vida real. Apegarte a un resultado que te impida vivir con serenidad cada paso del camino.

Pues cuando esto ocurre ¿que hay del hoy? Que pagas un alto precio. El de la insatisfacción, la ansiedad y el estrés.

Cuando la mente se adelanta a la realidad, te vuelves impaciente. Y esa anticipación genera sufrimiento y frustración. Sobre todo, cuando la situación es difícil.

Sin embargo, puedes hacerlo diferente. Aprender a estar con lo es de una forma serena, mientras trabajas con ilusión por lo que quieres que sea. Ser paciente no tiene nada que ver con no hacer nada, sino con elegir conscientemente y en calma qué hacer en cada momento.

Y es aquí donde la práctica de Mindfulness te ofrece una gran oportunidad. Te enseña a parar tu mente cuando se aleja del cuerpo, del presente, de la experiencia que está sucediendo. Te permite sintonizarte con el ritmo propio de cada situación. Pues por más que grites a la semilla para que germine antes, ésta sigue necesitando su tiempo para echar raíces antes de la emerger a la superficie.

La práctica de la paciencia

Para cultivar esta actitud te invito a poner en práctica alguna de las siguientes técnicas:

  • Observa qué sucede en tu interior cuando los cosas no se desarrollan al ritmo que deseas. Pon atención a las sensaciones corporales ligadas a esta actitud o a la ausencia de ella. Así como a los pensamientos y emociones asociadas. Llevar un registro te ayudará a ampliar tu conciencia con relación a qué tipo de situaciones activan tu impaciencia y a cómo te relacionas con ellas.
  • Cuando estés realizando una actividad, date cuenta de tu tendencia a apresurarte, deseando que llegue lo siguiente. A menudo nos autocriticamos por no llegar a las metas marcadas con la rapidez que nos gustaría. Sé amable contigo en esos momentos. Respira llevando tu atención al corazón y permítete ser tocado por tu propia autocompasión.
  • Trae a tu mente alguna situación o persona ante la que muestres impaciencia habitualmente. Pregúntate: ¿Qué hay detrás de mi actitud? Si rascas un poco encontrarás que debajo, está tu resistencia a que las cosas sean como son, y de culpar a alguien o a algo por ello. Respira y deja ir esa resistencia, haciendo las paces con lo que es en este momento.

Estaré encantada de leer tus reflexiones sobre estas nuevas propuestas.

Ya sabes que, si te has perdido alguna de las actitudes anteriores las tienes en las entradas del blog.

Y en octubre hablaremos sobre la distención o no esfuerzo.

¡Feliz vuelta al cole!

 

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