Los errores forman parte del proceso de perfeccionamiento de un coach. Existen diez errores frecuentes al inicio de la carrera profesional:

1. Confundir el rol de coach con el de un consejero. Aunque en su proceso de formación el coach haya comprendido que su papel no es este, puede que en algún momento surja la tendencia de dar algún consejo, aunque sea poco trascendente, al cliente.

2. La implicación emocional no medida puede derivar en una dificultad para desconectar de los asuntos de trabajo durante el tiempo libre. Además, esta implicación emocional puede impedirte mantener la distancia necesaria para escuchar con objetividad al cliente.

3. Tratar a todos los clientes del mismo modo, es un error que conviene evitar. El coaching aporta un método que es muy valioso para cualquier coach en el ejercicio de su profesión. Sin embargo, conviene puntualizar que cada cliente es distinto y tiene una historia única. Por tanto, el coaching debe atender a la diversidad de la riqueza del alma humana.

4. Otro fallo posible es que el coach esté pensando en aquello que va a preguntar al cliente cuando este todavía no ha terminado de hacer su reflexión. Una sesión de coaching es realmente constructiva cuando el feedback fluye de un modo natural. En este contexto, conviene puntualizar que algunos coaches tienen el punto débil de creer que el éxito de la sesión depende, únicamente, de sí mismos. Sin embargo, olvidan que el cliente tiene una gran parte de responsabilidad en el resultado de su proceso.

5. Establecer un estilo de liderazgo paternalista supone ejercer una sobreprotección poco saludable sobre el cliente. El coach debe aprender a confiar en los recursos internos que tiene el cliente para desplegar sus alas y volar en libertad.

6. En ocasiones, el coach también siente que tiene que justificar su profesión frente a quienes consideran esta disciplina como una forma de intrusismo profesional en la psicología. Esta justificación es totalmente innecesaria porque el coaching no es una terapia. Muchas personas aluden a este supuesto intrusismo desde la ignorancia de no conocer la verdadera esencia del coaching y su finalidad. Por tanto, como coach, no tienes la responsabilidad de justificarte constantemente de tu profesionalidad ante quienes la ponen en duda.

7. Ser distante con los clientes. Una cosa es mantener una distancia emocional y otra ser distante en el trato personal. La cercanía en el trato aporta una mayor disposición en el cliente para abrir su corazón en un contexto de confianza.

8. Un coach novato tiende a compararse con otros profesionales más veteranos, a quienes admira porque son su referente. Desde esta perspectiva, se posiciona en un rol de inferioridad que no le ayuda a crecer. En realidad, es conveniente observar a los compañeros de profesión, no desde la comparación sino desde la admiración para poder aprender de ellos y modelar sus actitudes positivas como nos recuerda la PNL.

9. Uno de los errores frecuentes de un coach novato es centrarse en su formación pero dejar en un segundo plano el marketing como medio necesario para dar a conocer su marca personal. En la actualidad, un coach que quiera consolidar su carrera profesional debe estar abierto a actualizar sus conocimientos técnicos también, en el contexto del marketing. Por ejemplo, una escuela de coaching puede dar protagonismo al marketing de contenidos como forma de atraer visitas de un modo más frecuente que mediante una página web que es más estática que un blog.

10. Un coach novato puede cometer el error de observar la falta de experiencia profesional como un punto débil. Una persona que está al inicio de su carrera profesional tiene puntos fuertes con los que puede compensar la inexperiencia: conocimientos teóricos recientes y actualizados, ilusión intacta por el inicio de un camino apasionante y todo un futuro para evolucionar.

Estos son algunos de los errores más frecuentes que puede cometer un coach novato cuando está al inicio de su carrera. Los fallos son humanos y nos sirven para aprender. Como coach no te observes a ti mismo, únicamente, por cómo eres a día de hoy. Sino también, por cómo puedes llegar a ser. Por otra parte, otro error que no debes cometer es el de creer que los últimos minutos de una sesión son poco significativos ya que en muchos casos, es en el momento del cierre cuando se producen los verdaderos avances.

 

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