El mes de enero marca el punto de inflexión de un nuevo comienzo. La vida en sí misma no cambia por el simple hecho de pasar página en el calendario, sin embargo, la percepción que una persona tiene de su propia historia sí es distinta dependiendo del contexto temporal. Mientras que la recta final de un año está vinculada con la nostalgia de aquello que queda atrás, por el contrario, el mes de enero simboliza la esperanza de aquello que está por llegar.

El inicio de un nuevo año viene marcado por ese impulso del corazón hacia las nuevas ilusiones, expectativas de futuro y deseos que realizar. Esta actitud es un motor fundamental para salir de la zona de confort, sin embargo, el deseo en sí mismo no es suficiente para evolucionar y salir de la zona de comodidad. Es necesario establecer un compromiso previo con tu propia felicidad, elaborar un plan de acción y trabajar duro en la consecución de esa meta.

En un proceso de cambio personal, no todo se transforma. Realiza un ejercicio de introspección para identificar qué hábitos quieres mantener en 2015 y que puntos te gustaria modificar. Lo cierto es que los niveles de felicidad mejoran de una forma notable a partir de pequeños cambios en la rutina cotidiana pero a su vez, identificar bien los puntos que quieres mantener te permite fortalecer la seguridad.

Buscar el equilibrio entre el cambio y la permanencia te permite avanzar a tu ritmo: algo esencial en el crecimiento personal. No se trata de competir con nadie y luchar por llegar el primero a la meta (la felicidad no es una meta definitiva). De lo que se trata es de vivir en primera persona la maravillosa experiencia de poner en práctica la superación personal y la fuerza de voluntad que es un motor que puede transformar tu vida.

A modo de life coaching te pregunto: ¿Cómo emprender el reto de tu felicidad personal en el inicio de este maravilloso 2015 que traerá nuevos regalos emocionales a tu vida?

1. Define tu dirección: tu corazón es la brújula perfecta en el mapa de tu intuición. Antes de emprender el camino tienes que concretar lo mejor posible, dónde te diriges.

2. En el inicio de un nuevo año es un momento fantástico para vaciar tu mochila emocional de rencores, envidia, frustraciones, decepciones, pesimismo… Y dar la bienvenida en tu equipaje interno a la alegría, la generosidad, el amor propio, la bondad, el pensamiento positivo y la esperanza.

Puedes realizar el ejercicio de escribir en un papel todos esos elementos que quieres eliminar. Después, puedes quemar el papel. Para finalizar, puedes realizar el ejercicio creativo de escribir en una cartulina amplia, con colores muy vivos, las palabras que para ti simbolizan el cambio en este 2015: ingredientes que quieres que formen parte de tu felicidad personal. Sitúa este mural creativo en un lugar visible de tu casa.

3. ¿Qué tres grandes objetivos quieres haber cumplido cuando finalice el 2015? Es positivo limitar el número de metas a tres para concentrar la atención en una dirección definida. Puedes tomarte un tiempo para reflexionar sobre tu orden de prioridades con el objetivo de hacer reajustes en tus expectativas y adaptar tu modo de actuar a tu modo de pensar: diferencia entre aquello que es importante para ti y aquello que es secundario.

4. Como alumno de la vida, deja de lado las excusas y no pierdas la oportunidad de aprender algo nuevo tanto de tus éxitos como de tus errores.

5. El inicio de un nuevo año pone de manifiesto esa sensación tan humana de que el tiempo pasa a velocidad de vértigo. Motivo más que suficiente para tomar conciencia de que el nivel de felicidad personal mejora cuando haces una gestión efectiva de tu tiempo al invertirlo en un fin que a ti te hace feliz. Echa un vistazo a tu agenda para analizar qué cambios te gustaría hacer para poner el tiempo a tu favor (y no ser tú un esclavo de tu agenda).

6. Cultiva las relaciones personales con cariño ya que la compañía de otras personas se convierte en un tesoro emocional para quien, gracias a la presencia de los seres queridos, encuentra fortaleza en la dificultad, ilusión en la alegría y motivación ante la adversidad. A nivel de resiliencia, un buen amigo es un apoyo de felicidad. Durante la Navidad, las relaciones personales se potencian, sin embargo, los buenos deseos de este tiempo deben ser atemporales.

7. Pasado, presente y futuro forman parte de la línea de la vida de un ser humano. El tiempo que realmente tiene una entidad real en este instante es el ahora: ¿Qué puedes hacer desde este mismo instante para sumar vida a tu vida? Conviene dejar de poner el punto de atención en la cantidad de tiempo para valorar, de verdad, la calidad de las vivencias.

Entrena tu pensamiento positivo, sonriendo a la vida: la ley del espejo muestra que el optimismo que regalas al universo, vuelve a ti con más fuerza por esa luz con la que iluminas el mundo.

Foto – Yankara en Flickr

 

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