La formación en inteligencia emocional mejora la existencia del ser humano de manera significativa ya que su ámbito de aplicación directo es la vida tanto en el plano laboral como en el ámbito personal. Para conectar con nuestra máxima expresión del ser en el contexto del aquí y el ahora, también necesitamos dar espacio a la comunicación de emociones y sentimientos que forman parte de nuestra esencia, sin que eso signifique que debamos identificarnos con ellos.

El estilo de vida condicionado por ocupaciones y la sensación de urgencia pueden hacer que las emociones queden ocultas, adormecidas y en un segundo plano ante actos como la negación de esa información emocional o la represión.

Las emociones necesitan ser comunicadas y escuchadas. Por tanto, es muy importante que, por motivación propia, encuentres un espacio para el autoconocimiento y el contacto con tu mundo interior. El proceso del despertar de la conciencia está ligado a una presencia consciente desde la que abrazas tu realidad integral.

Además de factores asociados al estilo de vida, la represión emocional también puede partir de la creencia equivocada en torno a la clasificación de algunas emociones como negativas frente a otras que son positivas. Esta forma de nombrar y agrupar los distintos tipos de emociones incrementa el riesgo de esta respuesta. Las emociones son agradables y desagradables, pero todas ellas son necesarias. ¿Cuáles son las consecuencias de reprimir o negar las emociones?

Efecto de olla a presión

A través de la inteligencia emocional puedes profundizar en torno a tus emociones, escuchar aquello que tienen que decirte. Sin embargo, pierdes esta información cuando reprimes una emoción y este hecho se produce de forma frecuente. Entonces, esta ocultación produce un efecto de saturación que bien podría expresarse de forma simbólica por medio de la idea de una olla a presión.

Esto es lo que puede ocurrir, por ejemplo, con el enfado. Cuando alguien niega su enfado y adopta este esquema de forma habitual, corre el riesgo de mostrar su ira ante un hecho sin importancia que no muestra una relación de causa y efecto entre aquello que ha ocurrido y la reacción de esa respuesta desproporcionada. Sin embargo, el porqué de esa reacción se explica a través de este efecto de olla a presión que parte de la acumulación de aquello que todavía está pendiente de resolver.

Riesgo de estancamiento

Mientras que escuchar las emociones conduce al crecimiento, uno de los riesgo de reprimir esta información es permanecer estancado en una situación al hacer como si en realidad no ocurriese nada verdaderamente significativo. Tus emociones te están diciendo que sí está pasando algo en tu interior. Esta información emocional es esencial para tomar decisiones significativas en torno a tu proyecto de vida, por ejemplo.

Ante esta ausencia de reflexión, una persona actúa de forma mecánica, siguiendo la inercia de una secuencia repetida que ya conoce de memoria. Sin embargo, para generar cambios significativos en tu vida, necesitas solucionar los posibles bloqueos. Porque cuando no resuelves una situación por esta cuestión, corres el riesgo de encontrarte con dificultades similares en nuevos escenarios sin haber desarrollado nuevas habilidades.

Malestar

Desde el punto de vista de la salud, este hecho también puede producir el efecto de un malestar puesto que el ámbito emocional y el corporal están muy unidos. Cuando reprimes tus emociones, te estás boicoteando. No te estás dando el espacio que mereces en tu presente, estás priorizando otras cuestiones cuando en realidad no existe nada tan vital como la salud y el bienestar.

Vivimos en un tiempo en el que la formación y la experiencia laboral de un candidato son muy importantes en su currículum y en su vida profesional. Sin embargo, la existencia de un ser humano va más allá del camino hasta la jubilación. De ahí la importancia de la inteligencia emocional como preparación para la vida.

Relaciones personales

Este hecho también puede condicionar la felicidad en las relaciones personales como consecuencia del distanciamiento que se produce, incluso estando uno frente a otro, cuando no se expresan las emociones dando por supuesto que el otro tendrá la capacidad de adivinarlas a partir de la interpretación de aquello que observa.

El curso El despertar de la conciencia es un programa de Especialista en Inteligencia Emocional, una metodología exclusiva e innovadora de Crearte Coaching. Una experiencia de formación que conduce al objetivo positivo de una vivencia consciente desde la que escuchar las emociones y desarrollar una vida plena. Aunque algunas emociones nos hagan sentir vulnerables, eso no significa que sentirlas sea un gesto de debilidad.

De hecho, la verdadera carencia es ignorarlas y hacer como si no ocurriese nada. A veces creemos que para que nuestra vida cambie es necesario que se produzcan cambios en las circunstancias externas. Cuando en realidad somos nosotros los que favorecemos la creación de nuevas circunstancias por medio de la inteligencia emocional.

Escuchar nuestras emociones nos ayuda a vivir el presente. Algo muy importante porque es en este tiempo actual en el que podemos crecer a nivel interior.

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