La pregunta en coaching es una de las principales herramientas que tenemos para facilitar a nuestros clientes que indaguen y reflexionen en torno a sus desafíos de cara a que obtengan el mayor beneficio posible de la relación de coaching y que logren lo que desean.

Cuando hablamos de preguntas poderosas no hacemos referencia a un tipo de preguntas o a una pregunta concreta que actúe a modo de varita mágica, sino precisamente a cualquier pregunta que ayude al cliente a descubrir lo que realmente desea, a darse cuenta de las limitaciones o enredos que tiene en la actualidad, de los recursos con que cuenta, o a descubrir cómo encaminarse a lograr sus desafíos.

De entre las características principales de las que solemos llamar preguntas poderosas, a continuación compartimos algunas de las que consideramos más importantes:

  • Preguntas orientadas a generar reflexión o descubrimiento. A través de las preguntas ayudamos al cliente a adoptar nuevas perspectivas de situaciones que hasta la fecha estaba observando desde un único punto de vista, el suyo. Nuestras preguntas son como una linterna, que al dirigir su luz hacia diferentes lugares, ayuda al cliente a llevar su atención hacia aspectos que antes no había visto, iluminando donde hasta el momento había oscuridad. Le ayudamos a ampliar su visión de la realidad, y por tanto, el abanico de posibilidades, recursos y oportunidades que se abren ante él.
  • Preguntas preferiblemente abiertas. Esto es, que permitan cualquier tipo de repuesta del cliente. Para ello deben comenzar por palabras como qué, para qué, cómo, cuándo, dónde, de qué modo, con quién o quiénes, etc. No es lo mismo preguntar ¿quieres continuar con este proyecto? que solo permite la respuesta si o no, que preguntar ¿qué deseas hacer con respecto a este proyecto? que abre un mundo de alternativas infinitas con respecto al proyecto.
  • Preguntas orientadas al futuro, a la solución, al logro del desafío del cliente. Es muy importante cuidar de que nuestras preguntas contengan presuposiciones positivas que trasmitan a nuestros cliente la confianza que tenemos en ellos como personas completas que ya cuentan con los recursos que necesitan para lograr sus metas. Y esto, aún cuando aún no sean conscientes de ellos. Por tanto, no es lo mismo preguntar ¿porqué crees que te ocurre o te ha ocurrido esto? Que conecta al cliente con un pasado o presente limitadores, que preguntarle ¿qué deseas que ocurra? Que le conecta con un fututo generativo, con sus desafíos, con sus sueños, y le invita a diseñar lo que quiere crear para sí mismo. Igual que no es lo mismo preguntarle ¿que pasaría si lo lograses?, que en su propia formulación contiene la posibilidad de que no lo logre, que preguntarle ¿qué será diferente cuando lo hayas conseguido? Que parte de la idea de que el cliente es capaz de lograr lo que se propone.
  • Preguntas desafiantes o confrontadoras. Esto es, que inviten al cliente a ir más allá de lo que hasta la fecha se ha permitido a si mismo, a explorar la intención positiva de su situación actual, lo que logra haciendo lo hace, pensando como piensa o sintiendo como siente. Que le permitan tomar conciencia de las consecuencias que esto tiene para él o ella, o de qué quiere hacer al respecto. Preguntas del tipo ¿qué beneficio te aporta esto? ¿cuál es la intención positiva? ¿a qué te acerca? ¿de qué te aleja? ¿qué vas a hacer diferente a partir de ahora?, etc.
  • Y que sean preguntas generadoras de compromiso o acción. Es distinto preguntar ¿que te gustaría hacer al respecto? que deja al cliente en el mundo de los sueños, que preguntarle ¿qué vas a hacer al respecto? Que le invita a ponerse al frente de su desafío comprometiéndose consigo mismo.

Cuando trabajamos con otras personas, ya sea desde el coaching o desde cualquier otra disciplinada enmarcada en la relación de ayuda, es vital que desarrollamos de forma consciente y responsable nuestra habilidad para hacer preguntas poderosas que cumplan, entre otros, los requisitos que acabamos de ver. Desde el coaching ayudamos a nuestros clientes a encontrar sus propias respuestas, enseñándoles a hacerse preguntas a través de nuestro ejemplo.

 

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