Diez virtudes para el desarrollo personal

La esencia del coaching reside en el empoderamiento que es clave en el desarrollo personal y profesional. Existen diez virtudes que son claves en ese proceso de crecimiento interior que emprendemos a lo largo de la vida. En Crearte Coaching enumeramos estas diez virtudes que a modo de inventario representan un tesoro existencial:

1. Es fundamental que tengas paciencia no solo contigo mismo sino también, con los demás e incluso, con el curso de los acontecimientos. Los tiempos del corazón marcados por los deseos no siempre se dan la mano de un modo equivalente con el ritmo de la vida cuyo compás puede ser distinto o incluso, no estar en sintonía. Entrenamos la paciencia cuando esperamos frutos que llegan más tarde de lo que hubiésemos deseado pero también, entrenamos esta virtud a partir de los fracasos.

2. Ojalá que a lo largo de la vida seas una persona generosa contigo misma para reconocer tu talento, asumir tus virtudes, valorar tus fortalezas y contemplar tu propia luz. Esta generosidad contigo mismo se basa en un mantra que puedes poner en práctica como anclaje emocional: “Me merezco ser feliz”. Las personas que interiorizan este pensamiento, se disponen con apertura positiva hacia su destino con ganas de abrazar todas las bondades de la vida.

3. La amabilidad es una virtud que no solo adquiere sentido en nuestro trato hacia los demás sino también, en el diálogo interno que mantenemos con nosotros mismos. El modo en el que una persona trata a los demás suele ser una proyección de cómo se trata a sí misma. El ejercicio de escribir un diario centrado únicamente en escribir los detalles positivos de la rutina, es un buen entrenamiento para potenciar esta amabilidad.

4. La gratitud como un sentimiento universal hacia todo lo que existe. Una gratitud que también es clave en la filosofía como motor de admiración de la contemplación estética. Seguro que en algún momento de tu vida has experimentado esa sensación de observar un paisaje y sentirte desbordado por tanta belleza. Este es un buen ejemplo de gratitud ante tantos bienes que nos vienen dados sin que hayamos hecho nada en concreto para recibirlos.

5. La fuerza de voluntad adquiere su máxima expresión en la perseverancia de quienes mantienen la firmeza en la consecución de las metas más allá de las dificultades, la pereza, las tentaciones de tirar la toalla… No siempre querer es poder si entendemos por este mensaje que desear una meta es sinónimo de lograrla. Sin embargo, querer sí es poder cuando interpretamos esta máxima como ese primer paso que solo depende de uno mismo.

6. Practica la prudencia en la toma de decisiones para poner en armonía mente, corazón e intuición. Valora las consecuencias de las distintas opciones que interpretas con el fin de asumir tu responsabilidad sobre ellas y hacer la elección que más te compense.

7. Aspira a ser sincero contigo mismo para poder serlo con los demás. Esta sinceridad tiene un valor profundo en nuestra vida ya que solo cuando asumimos quiénes somos, podemos construir una vida acorde a nuestra esencia. La sinceridad significa dar más valor al ser que a la apariencia.

8. El optimismo como una filosofía de vida que te invita a observar siempre aquello que reluce en medio de la tormenta. El optimismo no es innato sino que se entrena a partir de la experiencia. Una de las mejores terapias para lograr pensar en positivo es compartir más tiempo en compañía de personas que tienen esta actitud ante la vida y que gracias a su ejemplo se convierten en un referente vital.

9. Mientras que el perfeccionismo constante está muy vinculado a la culpa, por el contrario, la amabilidad es clave para la aceptación. Aceptar la realidad no significa resignarse sino asumir las cosas como son para, a partir de entonces, hacer algo para poder influir en positivo en los acontecimientos.

10. Toma la  ética como base del obrar correcto. Una ética de la virtud que tiene su base en una visión potenciadora del ser humano como un ser que tiene dones tan únicos e irrepetibles como la inteligencia, la libertad, el sentido común y la fuerza de voluntad.  Intenta vivir en primera persona esas acciones que tanto echas de menos en los demás. A través de tu ejemplo, puedes ser una influencia positiva en tu entorno más cercano.

Ojalá que estas diez virtudes te acompañen siempre o que logres encontrar el equilibrio para compensar la carencia en algunas  de ellas con la fortaleza en otras. Por ejemplo, si atraviesas una etapa de impaciencia, intenta reforzar esta actitud con optimismo y prudencia. Como guía para tu trabajo personal a partir de este artículo te invito a hacerte estas tres preguntas:

1. ¿Qué virtud te gustaría trabajar más durante los próximos tres meses?

2. ¿Qué vas a hacer a partir de ahora para lograrlo?

3. ¿En qué virtudes (fortalezas personales) te vas a apoyar para lograr este cambio?

 

 

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