Somos vulnerables. El entorno nos afecta, y en ciertos casos de manera tan determinante, que nuestro estado emocional puede verse alterado de forma muy rotunda en cuestión de segundos.

UNA HISTORIA REAL

Me quedé pensativo unos instantes -Sergio, dame un minuto nada más. Silencié el micro del móvil… ¿en qué hora habré atendido la llamada? Dos minutos atrás estaba absorto en mis cosas, tomando café, y ahora me encontraba confuso e inseguro, con todos los sistemas de alerta sonando como si de un simulacro de incendio se tratara. ¿Tan grave era que mi mejor amigo, me acabara de pedir “decir unas palabras en la celebración de su 25 aniversario de boda?”…Mi mente buscaba a cien por hora el argumento perfecto que me permitiera, no una, sino estas tres cosas a la vez:

1.rechazar la oferta  2.no sentirme mal por ello  3.no quedar mal con mi mejor amigo.

Me sentía invadido por una sensación familiar de frustración y agobio. Por una parte, no quería defraudar a Sergio, y sin embargo por otra, me parecía una propuesta entrañable. Ojalá confiara más en mí –pensé para mis adentros- Reactivé el micro de mi iPhone 12, y respondí sin darle una vuelta más: -¿Sergio?, claro que sí. Cuenta con ello.

Sólo el que Busca Encuentra

La confianza es la columna vertebral del bienestar y del crecimiento personal. Una fortaleza interior que se puede desarrollar a voluntad.

Desarrollar significa que puede crecer. A voluntad implica que tenemos que poner de nuestra parte. Además hay que estar dispuesto a superar dificultades. Digamos que todo tiene un precio.

«El héroe parte del mundo común para enfrentarse a desafíos que lo transforman profundamente» – Joseph Campbell

 

DOCTORA, PASTILLAS PARA LA CONFIANZA, POR FAVOR

Dra.: Confiar en cierto sentido es como amar, aunque a veces se nos olvide.

“Amar al prójimo como a uno mismo”, le resultará familiar; pues igual con la confianza… “confiar en el otro como en uno mismo”. Aunque sea en diferentes contextos, en el amar, y en el confiar, y seguramente en muchos otros casos, existe una relación “para con los demás” y otra “para con uno mismo”, de otro modo:

¿Cómo una persona puede amar a alguien si no se ama a sí misma?

¿Cómo podría una persona confiar en otra, si no confía en sí misma?

A lo que vamos, ¿usted confía en los demás?

Yo: Pues mire doctora: desde que tengo uso de razón me he considerado una persona responsable, leal, en la que se puede confiar. Y sin embargo a quien le costaba un triunfo depositar su confianza en los demás. Escéptico de naturaleza, desconfiado, un mar de dudas -en algunos casos- a la hora de tomar decisiones importantes.

Dra.: Si eliges algo por miedo, como miedo a que se enfade Sergio, por ejemplo, no estás realmente eligiendo; estás reaccionando para protegerte de una posible pérdida, dolor o juicio externo.

Si eliges por lealtad, aclárame si se trata de lealtad a tu amigo, o lealtad a ti mismo.

-Me quedé helado. Sentí vergüenza incluso- Y añadió:

“Confiar es una decisión consciente”

Y esta sesión fue como haber tomado una doble primera pastilla: confianza y consciencia.

 

LA CONFIANZA COMO BRÚJULA, NO COMO RESULTADO

La confianza es una de las fortalezas del carácter más fundamentales, definida como “la creencia firme en las propias habilidades, cualidades y juicio para enfrentar retos”

La confianza no es la ausencia de miedo; es la capacidad de sostener la visión a pesar de él.

La confianza se da en escenarios diferentes: Confiar en los demás, que los demás confíen en uno,  y autoconfianza (confiar en uno mismo). Todo está relacionado.

“La confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito” – Ralph Waldo Emerson

En mi opinión, confiar en uno mismo, implica de algún modo también confiar en los demás, ya que cuando confío en otra persona, también estoy confiando de algún modo en mí mismo.

 

¡AL ABORDAJEEEE!

Como si de un barco pirata se tratara. Saboteadores que asaltan nuestra conciencia para arrebatarnos nuestros más preciados tesoros: paz, alegría, confianza, seguridad y tantos más.

¡Protege aquello que tanto te costó conseguir!. A mí me funcionan dos estrategias:

  • Conocernos bien, es decir, conocer bien nuestros tesoros, para cuidar de ellos a tope.
  • Conocer bien a nuestros enemigos. Para reconocerlos aunque vengan disfrazados.

“Las verdaderas batallas se libran en el interior” – Sócrates

 

Empecemos por los enemigos: Los Saboteadores Internos

A veces no consiste en aumentar la confianza, sino en acallar a los saboteadores internos.

Son vocecitas internas que viven en nuestra cabeza.

Tienen mucho que ver en cómo nos sentimos y las decisiones que tomamos.

Desde nuestra más tierna infancia, todo lo que nos impacta de manera importante, se queda en el inconsciente, en la amígdala, una estructura situada en el lóbulo temporal medial, fundamental para el procesamiento emocional, especialmente el miedo, la detección de amenazas y la memoria emocional.

En este contexto, suele haber una incoherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos. Personalmente, en cuanto me pillo en modo “simulacro de incendio”, “me pillo en el acto” y me permito escuchar esas vocecitas, en vez de ignorarlas o rechazarlas. No te sorprenda que vengan a veces disfrazadas de culpa, vergüenza, envidia, o desconfianza, entre otros muchos.

“La desconfianza, cuando se convierte en un patrón crónico, actúa como uno de los saboteadores internos más potentes, limitando el crecimiento personal y profesional al generar miedos, inseguridades y una visión negativa del entorno”.

Dos Sencillas Técnicas

-Deja de repetirte que no eres capaz: Cambia el diálogo interno negativo; la inseguridad se alimenta de las palabras que te dices a ti mismo.

-Identifica el auto-sabotaje: Reconoce cuándo tu falta de confianza te hace interpretar acciones ajenas como amenazas.

Conocernos Bien: La Estrategia Del Autoconocimiento

Una estrategia de autoconocimiento sencilla consiste en estudiar nuestras Fortalezas del Carácter.

 

Componentes y Beneficios de la Confianza como Fortaleza

Seguridad Personal: Implica reconocer fortalezas propias y celebrar logros, lo que genera un estado de calma y estabilidad emocional.

Autorregulación: Una persona con alta confianza emocional no necesita convencer a otros, actúa con templanza, madurez y sin justificaciones innecesarias.

Integridad y Coherencia: La confianza se fortalece cuando actuamos de acuerdo con nuestros principios y valores, incluso ante la adversidad.

Resiliencia: Ayuda a mantener propósitos a largo plazo, superando dificultades y fracasos.

“Descubrir en nosotros nuevas cualidades, es una invitación a valorarnos de forma justa, y tal vez incluso nos impulse a realizar «eso que antes nos sentíamos incapaces de realizar”

EN CONCLUSIÓN

El camino del desarrollo personal es necesariamente voluntario, no es “algo que simplemente ocurre con los años”, ni tampoco hay pastillas para ello.

Personalmente en la confianza he encontrado una pieza clave para mi equilibrio. Una capacidad que voy cultivando y entrenando cada día. Como recompensa me ofrece la habilidad de autorregularme emocionalmente, aunque ello implique aún en algunos casos, tener que activar el micro de mi iPhone 12 para que no se escuchen mis suspiros ni se perciban mis temores.

 

Miguel Angel López Durán – Life Coach

Estudioso de la Personalidad, las Emociones y el Comportamiento Humano.

Fundador de “Juntos es fácil” espacio web dedicado al Autocuidado y Autoconocimiento.

Facilitador. Acompaña en Procesos de Cambio.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando...