El miedo a hablar en público es un temor humano, uno de los retos que conviene afrontar para ganar una mayor libertad y progresar tanto en la carrera profesional como en el ámbito personal.

Las habilidades para hablar en público no son innatas sino que se entrenan. ¿Cómo lograr este objetivo?

1. Uno de los temores más frecuentes en este tipo de situaciones es el vértigo que siente el orador ante la posibilidad de quedarse en blanco en mitad de la exposición. Conviene convertir este temor en un estímulo para dedicar tiempo a la preparación de la charla mediante ensayos frente al espejo y también, frente a algún amigo que pueda decirte posibles puntos de mejora (el punto de vista de un interlocutor externo permite ganar objetividad).

2. Los miedos se hacen gigantes cuando ponemos el foco de atención en el miedo en sí mismo. Sin embargo, se vuelven más controlables cuando nos centramos en hacer un uso positivo de los recursos que tenemos para gestionarlo: un proceso de coaching o un curso sobre habilidades para hablar en público pueden ser un buen recurso para ganar confianza en uno mismo.

3. Dado que las habilidades para hablar en público se entrenan es muy importante buscar ocasiones en las que puedas enfrenar la situación. Por ejemplo, puedes asistir a charlas y conferencias vinculadas con tu ámbito profesional y aprovechar la ronda de preguntas para plantear una cuestión al ponente.

Del mismo modo, en una reunión de trabajo intenta aportar algo positivo al equipo. Cuando estés con un grupo de amigos, aporta tus puntos de vista sobre los temas de conversación.

4. Cuando vayas a realizar una exposición en público, es recomendable que días antes te acerques hasta el lugar en el que impartirás la conferencia con el objetivo de visualizar la zona y así situarte mentalmente en la zona de acción.

5. El ser humano comunica no solo a través de la palabra y del sentido que da a sus palabras sino también, a través del lenguaje corporal. Por esta razón, para exposiciones en público de carácter laboral, elige un look profesional con el que te sientas cómodo.

Para este tipo de situaciones es recomendable no estrenar ropa nueva y utilizar un conjunto que ya has llevado en ocasiones anteriores y con el que te sientes bien.

6. Confía en tu experiencia y en tu propio conocimiento. Es decir, cuando conoces un tema de verdad y has preparado bien tu charla, entonces, tienes mucho que aportar a los oyentes.

7. Al igual que las técnicas de estudio permiten repasar los contenidos de una materia determinada, del mismo modo, realizar un esquema a partir del discurso elaborado para una exposición en público puede ayudarte a repasar.

También puedes subrayar algunas de las palabras de tu discurso (conceptos que consideras clave, palabras a las que quieres dar una entonación especial, partes del texto en que quieres hacer una pausa). Son anotaciones que pueden darte seguridad.

8. A través de la observación también es posible aprender del ejemplo positivo de otras personas que afrontan el reto de hablar en público. Para ello, conviene acudir a conferencias, participar en congresos y cursos con el objetivo de observar.

9. En caso de hablar en público con mucha frecuencia, puede servir de apoyo emocional para ganar confianza en uno mismo crear una misma rutina para realizar en el día previo a la prueba o durante las horas previas a la misma. Las rutinas que se convierten en costumbre pueden darte fortaleza para emprender nuevos riesgos.

Del mismo modo, puedes utilizar el recurso del premio como una fórmula de automotivación fantástica. Podrías organizar un plan que te encante para realizar con posterioridad a dicha prueba.

10. Cuida tu diálogo interior evitando frases habituales en este tipo de casos. Por ejemplo, es positivo que evites decirte: “Qué nervioso estoy”. Conviene partir de la premisa de que es natural tener cierto grado de estrés añadido ante una exposición en público, puesto que el sentimiento interno también responde a este estímulo externo. Puedes decirte mensajes como: “Lo voy a hacer bien”, “Pasará pronto”, “Tengo mucho que aportar”, etc. Refuerza el pensamiento positivo en este tipo de situaciones.

El valor de la experiencia vivencial es muy importante para ganar confianza al hablar en público gracias al recuerdo agradable que dejan en la memoria emocional esos momentos de conexión total con los oyentes.

Foto – Pexels

 

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