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La incertidumbre es un ingrediente que adquiere formas diferentes en el proyecto de vida profesional o personal. Cuando el contexto experimenta variaciones constantes, hacer hipótesis lejanas parece un auténtico desafío. Ten en cuenta que es probable que algunas de esas observaciones se distancien de lo esperado. Mantener el foco en los objetivos a corto plazo es una sugerencia que está alineada con la presencia consciente. Hacer previsiones de futuro es una experiencia cotidiana. Sin embargo, es un enfoque que se centra principalmente en el mañana.

La presencia consciente, por el contrario, invita a permanecer en el ahora. Y, sin embargo, existen muchas distracciones que pueden alejar la atención de lo que ocurre en el horizonte actual. ¿Cómo mantener el foco en los objetivos a corto plazo? En el blog de Crearte Coaching te damos algunas ideas.

1. Escribe una lista de objetivos cercanos y realistas

La prisa, la inmediatez y el efecto de la costumbre pueden activar la inercia de actuar de forma automática. La espera de lo extraordinario eclipsa la belleza de la rutina: es en lo cotidiano donde se descubren nuevas respuestas desde el autoconocimiento. Los objetivos cercanos y realistas son significativos y valiosos en sí mismos. Y, además, conducen a otros propósitos más lejanos. La escritura es una experiencia que puede acompañarte de forma frecuente. En ese caso, utiliza un cuaderno para anotar reflexiones, frases de inspiración, ideas y sentimientos.

La escritura aporta un acompañamiento positivo en el viaje del autoconocimiento personal. Es una herramienta práctica para exteriorizar sobre el papel información que está relacionada con la introspección, la vida y el descubrimiento de uno mismo.

2. Encuentra tiempo y espacio para los objetivos que quieres lograr

Las expectativas teóricas y las acciones prácticas, en ocasiones, no están alineadas. Así sucede cuando no existe una conexión entre el plano de los deseos y los hechos. Las distracciones, la postergación y los ladrones de tiempo son ingredientes que no crean el contexto propicio para poner el foco en lo esencial.

Por ello, identifica qué obstáculos evitables te alejan del escenario en el que quieres estar. Acota esa información para implementar cambios positivos en la rutina. Es decir, necesitas decir «sí» a tus propósitos y reafirmarte en ellos. Por el contrario, tu orden de prioridades se distancia de otras cuestiones secundarias.

¿Cómo encontrar espacio para los objetivos que quieres lograr? Crea una rutina que sea coherente con aquello que es importante para ti ahora. Quizá el orden de prioridades cambie en otras etapas. Pero no puedes saber con certeza qué pasará en otros capítulos de la existencia. Sí puedes darte el permiso necesario para potenciar el autoconocimiento en el periodo reciente.

3. Toma decisiones

En el comienzo del artículo hemos recordado que la práctica de la presencia consciente es esencial para mantener el foco en lo importante. ¿Cómo influir positivamente en el ahora y en el futuro a corto plazo? Por medio de la toma de decisiones te ocupas de lo que puedes hacer para lograr las metas. Te centras en cuestiones que dependen principalmente de tu capacidad de implicación.

4. Realiza un seguimiento del camino trazado

Con el paso de los días puede producirse una evolución pero, también, un posible retroceso en el camino hacia los objetivos marcados. La toma de decisiones es importante para alinear las acciones con un propósito. Es positivo mantener el foco en el ahora. Pero también puedes reflexionar a partir de las vivencias recientes. Por ello, encuentra un espacio semanal para hacer balance del proceso.

5. Mantén la constancia en aquellos hábitos que te acercan a tus metas

La planificación es positiva en la organización del tiempo y, también, en la disposición del espacio. Es un término que se integra en un proceso. Por ejemplo, adopta la estructura de una secuencia de hábitos que se repite con una finalidad. Enriquece la zona de confort y, por tanto, fortalece la iniciativa frente a la postergación.

6. Sé flexible

Tomar decisiones que estén en sintonía con los objetivos a corto plazo, no significa desarrollar un plan de acción rígido. Disfruta del ahora como protagonista. Mantén el foco en las metas que quieres lograr, pero no pierdas de vista otras alternativas, oportunidades y descubrimientos que se desvelan al compás del encuentro con la realidad. Es decir, recuerda que puedes cambiar tu punto de vista. La rigidez, con frecuencia, se manifiesta en un diálogo interior que está acompañado por el peso que producen los «debería»: un nivel de exigencia que parece limitar el campo de la libertad.

Perder el foco es una experiencia posible que conviene tener en cuenta. ¿Y qué hacer cuando eso sucede? Empezar de nuevo, continuar con el camino y dar nuevos pasos. Finalmente, te recordamos que puedes iniciar un proceso de coaching para mantener la atención y la intención en metas a corto plazo, medio o largo plazo.

 

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