Existen diferentes causas de insatisfacción profesional y estrés laboral que interfieren en el bienestar personal. Iniciar una nueva semana en un trabajo que no te gusta no es un reto apetecible. Y el desgaste anímico crece cuando nada parece cambiar a nivel externo, a pesar de estar inmerso en la búsqueda de otras opciones. La felicidad laboral es tan compleja que, incluso, muchos trabajadores han vivido etapas de desencanto en puestos que iniciaron con motivación e ilusión. Cuando el ambiente laboral o las condiciones en las que se desarrollan las tareas diarias no propician la armonía interior, puede ocurrir que el profesional se sienta totalmente desconectado de la misión que lleva a cabo.
Cuando no te gusta tu trabajo, por estas u otras razones, es posible entrar en un bucle en el que el pensamiento gira de forma habitual en torno a la situación concreta, pero falta una hoja de ruta para actuar y avanzar más allá de la dinámica del día a día. En el nuevo artículo de Crearte reflexionamos sobre qué hacer y cómo avanzar cuándo no te gusta tu trabajo. Esperamos que esta guía te aporte inspiración, perspectiva y motivación (pero recuerda que cada situación es particular).
1. Qué hacer cuándo no te gusta tu trabajo: cambia tu mirada
¿Por qué en el campo del coaching, el mindfulness o la superación personal se pone el acento en habilidades y capacidades que giran en torno a la respuesta interior? El ser humano es irrepetible, racional, emocional, versátil, creativo, libre, resiliente… Por ello, incluso cuando un escenario exterior se mantiene durante bastante tiempo, y nada parece modificarse de forma significativa, ese escenario puede vivirse de un modo diferente cuando surge una nueva mirada.
Una mirada que se cultiva desde la esperanza, la amabilidad, la presencia consciente… Por ejemplo, si no te gusta tu trabajo, aunque el peso de la balanza se incline hacia un lado negativo, puedes aprender a relativizar algunos de esos factores si buscas un sentido positivo a la labor que estás realizando. Del mismo modo, en lugar de afrontar cada semana como si fuese eterna, recuerda que esta situación y este proceso es temporal. Puede ser un punto de paso hacia nuevas oportunidades profesionales.
2. Qué hacer cuando no te gusta tu trabajo: crea un mantra que actúe como un ancla
Cuando una persona convive con el estrés y la insatisfacción profesional en su trabajo, tiende a evadirse del presente a través de la anticipación del futuro, el recuerdo de otras experiencias pasadas o las distracciones constantes fuera del horario laboral. La calidad de vida, la calma interior y la armonía aumentan a partir de la presencia plena que se adhiere a cada instante. Crea un mantra que actúe como un ancla que te ayuda a volver a estar centrado en el aquí y el ahora. Porque el momento actual, más allá de sus obstáculos, es perfecto en sí mismo porque es una expresión de vida. El futuro, de momento, es una proyección. Personaliza ese mantra. Utiliza un mensaje de pocas palabras que te sea fácil de recordar y repetir.
3. Crea un plan de acción y una estrategia para lograr un objetivo que te motive
No estamos diciendo que tengas que abandonar tu actual trabajo de forma inmediata. Puedes conciliar tu labor profesional con un plan de acción flexible que te ayude a poner el foco en un cambio de dirección a nivel laboral. Ese cambio puede avanzar en múltiples direcciones: emprender un proyecto, buscar un puesto en otra empresa, hacer networking, mejorar tu marca personal en Internet, preparar una oposición, hacer un proceso de coaching, cambiar de ciudad… Generalmente, ningún proceso de cambio o transición es rápido e inmediato. Pero, como la felicidad y la ilusión se cultivan no solo en los resultados sino también durante el proceso, la experiencia te ayuda a ampliar tu horizonte actual con nuevas oportunidades y posibilidades.
4. Qué hacer cuándo no te gusta tu trabajo: respira
Cuando tu trabajo no te gusta, y ese factor, sumado a otras variables cotidianas, se convierte en una fuente de estrés, llegas a cargar con un peso significativo sobre tus hombros. Ese peso puede parecer invisible a nivel externo, pero tú lo notas a nivel interno en forma de tensión, dificultades para descansar, cambios de humor… ¿Cómo empezar a liberar ese peso? Por supuesto, cuídate mucho con un estilo de vida saludable, momentos de conexión compartida con seres queridos y amigos, cursos de formación sobre inteligencia emocional, seguimiento de una rutina estable con espacios para ti mismo… Tampoco olvides algo tan esencial como conectar con tu respiración.
¿Te resulta paradójico que te recomendemos que aprendas a respirar y a conectar contigo mismo? El estrés, la tensión acumulada o una vida que gira constantemente en torno al peso de las preocupaciones afecta al ritmo de la respiración. Y, sin embargo, a través de la respiración, puedes encontrar una vía no solo para incrementar tu bienestar integral, sino también para conectar contigo de forma profunda (incluso en horario laboral).
Por ello, queremos invitarte al curso MBSR, Reducción del Estrés Basado en Mindfulness que impartiremos en Crearte en modalidad online en tiempo real desde el 13 de abril a 7 de julio de 2026. El curso proporciona contenido de valor a todas las personas que deseen cultivar una mirada más consciente y profunda en torno a su propia vida. Una mirada que, a través del autoconocimiento, aporta luz incluso a situaciones complejas como la descrita en el artículo: ese proceso en el que un profesional afronta un trabajo que no le gusta.