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Querid@ lector@ en mi último artículo me comprometí contigo a compartirte, mes a mes, las 9 actitudes Mindfulness para que puedas llevarlas a tu vida.

Hace ya más de una década, adopté el Coaching y el Mindfulness como un modo de estar en el mundo. Desde entonces, consciencia, reflexión, responsabilidad y acción, son principios por los que intento guiarme cada día. Y cultivar las 9 actitudes que Mindfulness nos regala, forma parte de mi camino.

Son 9 actitudes que están íntimamente interconectadas. Por lo que, llevando tu atención a cualquiera de ellas, irás mejorando las demás de un modo orgánico. Usando el bello término acuñado por el Maestro Thich Nhat Hanh, 9 actitudes que “interson”.

Hoy te comparto la “Mente de Principiante” con el deseo de que te animes a llevarla a tu vida.

Qué es la Mente de Principiante.

La expresión “Mente de Principiante” procede del termino, del budismo zen y de las artes marciales, “Shoshin” que significa precisamente eso: “mente de principiante”.

Esta actitud está en la base de la “Atención Plena” o “Mindfulness”. Y te invita a percibir cada experiencia con ojos nuevos. Te llama a vivir, momento a momento, con la curiosidad de quien recibe un maravilloso presente. La posibilidad de llevar tu atención a la magia de lo que ocurre ahora.

En la vida son muchas las cosas que damos por hechas. Todas ellas nos impiden ver la realidad. En tu interior fluye continuamente un río de sensaciones, y para ser consciente de ellas debes sentarte en la orilla de ese río. Solo así, podrás observarlas a medida que se van sucediendo.

Nuestras sensaciones (vedana) pueden ser agradables, desagradables o neutras. Si bien, todas ellas traen descubrimiento y aprendizaje a nuestra vida. Observarlas con ojos nuevos te abre a la posibilidad de aprender más de ti y de tu relación con la vida.

Meditar consiste en ser consciente de cada sensación. En reconocerlas, sonreírlas y darles la bienvenida abriéndoles tu corazón. En observarlas profundamente. Y no se trata de una observación cualquiera. Sino de observar su verdadera naturaleza. Aunque esta sea dolorosa o difícil de sostener. Y para ello, necesitas ver de verdad y asentarte en la seguridad de saberte sostenido.

Cuando observas tus sensaciones y emociones con la curiosidad que te regala la mente del principiante, comienzas a separarte de ellas. Puedes parar de identificarte con lo que sientes, dejar de adjudicarle un yo. Abrirte a la experiencia de lo que se va desplegando dentro y fuera de ti a cada momento. Y dejar de refugiarte en lo que crees que ya sabes, dejando de matar y de morir por ello.

Como escribió el maestro Zen Shunryu Suzuki en su libro “Zen Mind” en la mente del principiante hay muchas posibilidades, mientras que en la del experto hay muy pocas.

Cuando miras con ojos de experto, no ves la verdad. Solo ves los reflejos del pasado en el ahora. Ves lo que ya crees saber. El producto de tus experiencias pasadas, tus creencias, todas las ideas preconcebidas que albergas sobre como es el mundo y como son los demás. Y, sin embargo, te engañas creyendo que estás viendo la realidad, Cuando solo observas lo que proyectas al exterior.

Cuando Jon Kabat-Zinn nos habla en “Vivir con Plenitud las Crisis” de la mente del principiante, nos invita a dejar atrás lo que ya creemos saber. A abandonar la falsa seguridad que nos aporta apegarnos a una forma rígida de ver el mundo. Y que tanto sufrimiento nos trae.

La práctica de la “Mente de Principiante”

Para practicar esta actitud Mindfulness en tu vida diaria, te hago algunas propuestas para este nuevo mes que comienza:

  • Recupera la mirada inocente de la niñez y cada vez que te encuentres, con una persona o situación, trata de verla con una mirada fresca. Obsérvala con curiosidad, tal cual es en ese mismo momento. En lugar de percibir solo el reflejo de todo lo que ya crees saber sobre esta persona o situación.
  • Al percibir algo, solemos distorsionarlo. El perceptor y el objeto percibido son inseparables. Por lo que cuando percibimos algo de modo equivocado, también lo percibido es erróneo. Y en muchos casos, nos lleva a sufrir. Por ello, cuando te descubras sintiéndote demasiado seguro de algo y te haga sufrir, para y pregúntate: ¿Estoy segur@? ¿estoy realmente segur@? Esta es una buena pregunta. Y te abre la posibilidad de que las cosas sean diferentes a como crees que son. Te invita a desapegarte de un modo fijo de ver el mundo, abriendo tu corazón a la nuevo y fresco.

Agradezco a Thich Nhat Hanh y a Jon Kabat-Zinn, entre otras muchas personas a quienes considero mis Maestras, la posibilidad de traer Mindfulness a mi vida y de compartirte mis reflexiones y propuestas de trabajo, con el deseo de hacerte la vida más fácil.

El próximo mes te hablaré de una nueva Actitud. Gracias y espero tu compartir.

Y si quieres saber más, sobre cómo llevar una vida más plena y feliz, descubre nuestras formaciones en Inteligencia Emocional y Mindful Coaching.

 

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