Existen distintos tipos de relaciones que una persona puede crear y experimentar a lo largo de la vida. Sin embargo, la relación más importante, por el impacto que tiene en relación con la felicidad, el proyecto de vida y el bienestar emocional, es la que tiene que ver con uno mismo. Pues bien, las emociones adquieren una especial relevancia en esa interacción con uno mismo. ¿Pero cómo relacionarte de forma positiva y amable con tus propias emociones?

1. Escuchar la emoción, pero también la razón

Las emociones requieren de un espacio propio, es decir, es importante dar voz y atención a aquellos matices que ocurren en el mundo emocional. La emoción debe atenderse, pero conviene recordar que no es la única vía de expresión en el ser humano. La razón también es relevante.

2. Tiempo en soledad

Estar un rato a solas va más allá de disfrutar de un momento de soledad, sin la compañía de otras personas. Actualmente, existen diferentes maneras de tapar la soledad incluso en ese tipo de escenario: las distracciones, las ocupaciones constantes o la tecnología pueden convertirse en una especie de ruido que rompe la armonía necesaria para reflexionar sobre uno mismo. Disfruta de la soledad sin huir de ella. Sumérgete en esos momentos de expansión, creatividad y belleza como un viaje hacia el mundo interior. Hazte preguntas que te orienten en la búsqueda de respuestas desde un punto de vista constructivo: ¿Qué consideras que podrías hacer para mejorar tu relación con tus emociones? ¿Cuál es el límite con el que tropiezas habitualmente?

3. Habla en positivo de tus emociones y sentimientos

Existen diferentes momentos que pueden estar marcados por la confusión emocional o la intensidad. Con frecuencia, no es fácil gestionar un estado determinado o percibir con claridad una situación cuando es analizada desde la óptica de una emoción. Sin embargo, la palabra tiene un importante poder en el ser humano, más allá de ser un puente para crear lazos con los demás. La palabra, en primer lugar, ayuda a poner nombre a cada tipo de emoción. Adopta un enfoque positivo para hablar de ti mismo, de tu mundo interior y de tus emociones. Por tanto, cuando hables de todo aquello que es relevante para ti mismo, selecciona tus palabras con mucho cuidado.

4. Ten paciencia

Las emociones conectan directamente con el presente. Sin embargo, la emoción es cambiante. Por ello, es aconsejable tener paciencia y aprender por medio del autoconocimiento que no es recomendable tomar decisiones drásticas en un instante de intensidad emocional. Esa decisión, más allá del objetivo hacia el que se orienta, está condicionada por un estado de ánimo que no puede desprenderse del contexto en el que se ha formado. Por ello, si quieres mejorar cualquier tipo de relación en tu vida, es aconsejable que tengas paciencia. Pues bien, la paciencia también es indispensable en esta conexión con uno mismo. Ten paciencia con la situación, con la emoción y contigo mismo.

 5. No reacciones de forma reactiva o automática

No puedes controlar constantemente tus emociones, sin embargo, sí puedes reflexionar sobre un aspecto importante: cómo reaccionas ante eso que sientes. Pues bien, intenta no actuar de forma reactiva, rompe con el patrón de esa secuencia repetida que identificas ante un estímulo determinado. ¿Cómo reacciones habitualmente en ese contexto? ¿Qué interpretación haces de lo que pasa a nivel emocional? ¿Qué otra respuestas puedes adoptar? Recuerda que eres libre, racional y creativo. En definitiva, puedes explorar otras posibilidades, más allá de la respuesta habitual.

6. Conecta con lo esencial: respira de forma consciente

Las emociones conectan directamente con uno mismo. Dejan su huella en el cuerpo. Por ello, más allá de la perspectiva emocional o afectiva, conviene recordar que existe una conexión profunda entre el cuerpo y la mente. La respiración consciente se convierte en la base para mejorar la conexión con uno mismo, gestionar las emociones, cultivar el bienestar emocional y vivir el presente. A través de la respiración consciente también puedes practicar la atención plena. Una atención plena que incide de forma favorable en el estilo de vida y en la relación que construyes contigo mismo. ¿Sientes y sabes que vives de forma coherente con tus principios esenciales? ¿Hay algún cambio que quieres adoptar al respecto?

¿Cómo aprender a relacionarte de forma positiva con tus emociones? ¿Qué puedes hacer para vivir con un mayor nivel de armonía más allá de lo que ocurre en el entorno? Sin duda, la formación y el aprendizaje en el ámbito emocional pueden marcar una diferencia en tu calidad de vida. En Crearte Coaching queremos inspirarte con los contenidos que publicamos en el blog y en redes sociales. También ponemos nuevas herramientas a tu disposición a través de la formación especializada en comunicación, PNL, inteligencia emocional y coaching.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...